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Mostrando las entradas de agosto 23, 2020

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO (30/08/2020)

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  Por el Hno. Robert de Molesmes Islas « ¡Sí puedo! » Evangelio de Mateo 16, 21-27   Que bella y despreocupante es la infancia para la mayoría de los niños. Esa niñez en la que no hay por qué preocuparse por tantas cosas, pero conforme vamos creciendo las responsabilidades van aumentado cada vez más y con responsabilidad me refiero a trabajo, estudios, familia, entre otros. Y en esas relaciones nos encontramos con muchas emociones y situaciones de alegría, de tristeza, de enojo y muchas veces de desesperación y frustración y son estas cosas de las que Jesús nos habla cuando nos explica la importancia de cargar con la cruz y seguirle. Así como él lo hizo antes que nosotros, recordemos que él lo hizo siempre con amor y con fe. Es normal que muchas veces nos sintamos y reaccionemos como Pedro y así surjan las preguntas del porqué suceden tantas cosas en nuestras vidas y no queremos asimilarlas. Al contrario, las hacemos más complicadas porque en realidad no queremos afrontar lo que muchas

MEMORIA DE SAN AGUSTÍN (28/08/20)

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   Por el Diácono Asiel M. Rodríguez, O.S.B. « Versos por la conversión de San Agustín » Queridos todos, En esta fiesta de san Agustín, me gustaría regalarles unos versos escritos desde mi admiración por esta entrañable figura para mí y para la Iglesia entera. Comienzo con unas líneas del libro de Las Confesiones del Santo. Ellas expresan mi sentir ante el misterio que se revela a nosotros, el mismo misterio ardiente que se reveló al obispo de Hipona con el gozo de saberse amado, abrazado y personado por su pasado. Que Agustín, padre de los que buscan la verdad, abogado de los maestros de interioridad, y hermano de los que vivimos en comunidad interceda por cada uno de ustedes hoy y siempre. Amén. Permíteme sin embargo ante tu Misericordia, a mí, que soy polvo y ceniza. Déjame hablar, pues hablo a tu Misericordia, y no a un hombre burlón que pueda mofarse de mí. Quizás aparezco risible ante tus Ojos, pero Tú te volverás hacia mí lleno de misericordia. Conf. I, V I, I. Y fue tu corazón